LIUX, la joven marca española de movilidad eléctrica, está a punto de dar el salto definitivo a la producción en serie desde su nueva planta de Azuqueca de Henares (Guadalajara), situada a poco más de media hora de Madrid. Su CEO y cofundador, Antonio Espinosa de los Monteros, desgrana las claves de un proyecto industrial ligero, modular y pensado para replicarse en otros mercados.
La planta, concebida como piloto de un modelo de “microfábrica clonable”, permitirá fabricar hasta 15.000 unidades anuales del modelo LIUX Big en un escenario de tres turnos. A corto plazo, el objetivo es consolidar un turno completo y escalar progresivamente la producción conforme se afina la rampa industrial y la red comercial y de posventa.
Guadalajara, nodo industrial y logístico estratégico
La elección de Azuqueca de Henares no es casual. LIUX buscaba un emplazamiento que reuniera producción, ingeniería e I+D en un mismo entorno, con acceso a talento, buenas comunicaciones y un ecosistema industrial consolidado. La cercanía a Madrid, la conexión ferroviaria con el puerto de Valencia y la presencia de proveedores clave han sido determinantes.
La planta ocupa cerca de 6.000 m², de los que unos 5.000 m² están destinados a producción y almacenaje. El resto alberga oficinas e instalaciones de desarrollo técnico. La nave ha sido adaptada específicamente al proceso productivo de LIUX, con un layout propio y estaciones diseñadas ad hoc, como la de pegado del monocasco de composite, uno de los elementos clave del vehículo.
Producción ligera y altamente externalizada
El modelo industrial de LIUX se aleja del de un fabricante tradicional. La compañía ha optado por una estructura poco verticalizada, externalizando procesos intensivos en capital como el trabajo de metal del chasis o la pintura. Los paneles de composite se producen en Alicante y llegan ya pintados desde el molde, eliminando la necesidad de cabinas de pintura y reduciendo costes, permisos y complejidad ambiental.
En Azuqueca se realiza el ensamblaje final en una línea recta de montaje, donde el monocasco se une al chasis, se integra la batería por la parte inferior y se completan las estaciones de montaje y control de calidad.
Una fábrica pensada para crecer… y replicarse
La planta está dimensionada para producir 5.000 vehículos al año por turno. En un escenario máximo de tres turnos, la capacidad alcanzaría las 15.000 unidades anuales. Sin embargo, la estrategia de LIUX es prudente: comenzar con una rampa progresiva y priorizar el aprendizaje industrial, la calidad y la optimización de procesos.
Este centro actúa además como banco de pruebas de un concepto de fábrica modular y de bajo CAPEX, concebido para ser replicado en otras regiones mediante acuerdos con socios locales. A medio plazo, Azuqueca podría cubrir la demanda europea, mientras que la expansión internacional pasaría por microfábricas regionales.
Empleo, formación y puesta en marcha
La planta operará inicialmente con unas 30 personas por turno en la línea de montaje, a las que se suma el personal de oficina, logística y dirección. En un escenario de tres turnos, el empleo directo en Azuqueca podría situarse entre 120 y 140 personas. En paralelo, la producción de composites en Alicante empleará a unas 20 personas.
LIUX ha puesto en marcha programas específicos de formación para montadores, con el objetivo de asegurar mano de obra cualificada desde el inicio de la producción en serie.
Primeros coches y mejora continua
Los primeros vehículos producidos en serie se destinarán a una pre-serie controlada: particulares del entorno de la compañía, inversores, la red comercial y flotas piloto como OK Mobility. El objetivo es obtener un feedback rápido y real para introducir mejoras de forma continua.
La estrategia de producto de LIUX se basa en la evolución constante de una misma plataforma. La compañía no concibe ciclos largos sin cambios, sino mejoras técnicas progresivas año a año a medida que gana volumen y experiencia industrial.
Italia, mercado clave y precios contenidos
En el plano comercial, LIUX está desplegando una red selectiva de concesionarios con venta y posventa integrada, con presencia inicial en España, Francia e Italia. Precisamente este último se ha convertido en su mercado más fuerte por la alta demanda de vehículos urbanos y microcoches.
En cuanto a precios, el objetivo es situarse por debajo de los 18.000 euros antes de ayudas, compitiendo en un segmento distinto al de los utilitarios eléctricos convencionales. Con una longitud inferior a los 3 metros y configuración biplaza, LIUX apunta directamente al nicho histórico del Smart Fortwo, pero con un planteamiento industrial y de costes radicalmente diferente.
Fuente | autofacil.es
