BBVA ha tomado una participación del 8,4% en el fabricante sueco de vehículos eléctricos Polestar en el marco de una operación financiera destinada a reforzar la liquidez de la compañía. La entrada del banco español se ha producido a través de una ampliación y reestructuración de capital, según consta en la documentación remitida al regulador bursátil estadounidense (SEC).
La inversión, valorada en torno a los 150 millones de euros, no responde a una estrategia industrial ni implica la participación de BBVA en la gestión de la automovilística. Fuentes del mercado subrayan que se trata de una operación estrictamente financiera vinculada a la relación del banco con Geely Sweden Automotive, holding propietario de Polestar y de otras marcas del sector como Volvo, integrado a su vez en un gran conglomerado chino.
La entidad con sede en Bilbao ha adquirido acciones de clase A y clase B de Polestar, con la posibilidad de convertir estas últimas en títulos ordinarios en cualquier momento. En paralelo, BBVA ha pactado con Geely una opción de venta de su participación con un plazo inicial de tres años, prorrogable por uno más, lo que refuerza el carácter temporal de la inversión. El acuerdo contempla además escenarios en los que el propio grupo automovilístico podría recomprar las acciones bajo determinadas condiciones.
La operación forma parte de un proceso más amplio de saneamiento financiero del fabricante sueco, que incluye también la entrada del banco francés Natixis con una aportación similar y la conversión de cerca de 300 millones de euros de deuda en capital por parte de Geely. El objetivo es fortalecer la estructura financiera de Polestar en un momento clave para su consolidación en el competitivo mercado del vehículo eléctrico.
No es la primera vez que BBVA colabora con el grupo Geely. En febrero de 2024, la entidad actuó como coordinador principal en la concesión de un préstamo verde sindicado de aproximadamente 1.000 millones de euros, destinado a financiar actividades vinculadas al diseño, fabricación y comercialización de vehículos eléctricos. Esta financiación se enmarcaba en la estrategia de sostenibilidad del banco y en su apuesta por la movilidad cero emisiones.
La entrada en Polestar se produce en un contexto en el que BBVA está reforzando su actividad en banca corporativa e inversión, al tiempo que acelera su compromiso con la financiación sostenible. La entidad se ha marcado como objetivo movilizar hasta 700.000 millones de euros en proyectos verdes y sostenibles entre 2025 y 2029, consolidando su posicionamiento como actor relevante en la transición energética y la transformación del sector del automóvil.
Desde la perspectiva industrial, la operación pone de relieve la creciente necesidad de capital del ecosistema del vehículo eléctrico, inmerso en una fase de fuerte inversión, presión competitiva y ajustes financieros, en la que bancos y grandes grupos industriales juegan un papel cada vez más determinante.
Fuente | theobjective.com
