Cargar un coche eléctrico en casa permite ahorrar hasta 900 euros al año frente a un vehículo de gasolina

Disponer de un punto de recarga doméstico es uno de los factores clave para maximizar el ahorro asociado al uso de un coche eléctrico. Más allá de los menores costes de mantenimiento, la diferencia en gasto energético frente a los vehículos de combustión puede superar los 900 euros anuales, especialmente en comparación con los modelos de gasolina.

Diversos estudios vienen confirmando que el coste total de propiedad de un coche eléctrico es inferior al de un diésel o gasolina. Un reciente análisis realizado por la consultora alemana Verivox pone cifras concretas a ese ahorro y subraya la importancia de la recarga en el hogar como elemento determinante.

Según este informe, en Alemania un conductor que recorre unos 12.000 kilómetros al año y carga habitualmente su vehículo eléctrico en casa afronta un gasto anual de unos 703 euros en electricidad. En ese mismo escenario, un coche de gasolina supone un desembolso aproximado de 1.600 euros en combustible, mientras que un diésel se sitúa en torno a los 1.005 euros. En términos de coste por cada 100 kilómetros, el eléctrico cargado en casa se mueve en torno a los 5,9 euros, frente a los 13,3 euros de la gasolina y los 8,4 euros del gasóleo.

Las diferencias se mantienen también en los segmentos pequeños y compactos, aunque con cifras algo más ajustadas. En estos casos, el coste anual de recarga doméstica ronda los 660 euros, frente a más de 1.200 euros en gasolina y cerca de 930 euros en diésel.

El estudio destaca que estas ventajas se reducen de forma notable cuando el vehículo eléctrico depende mayoritariamente de la recarga pública, especialmente en corriente continua. En ese supuesto, el coste puede superar los 1.200 euros anuales, situándose por encima del diésel, aunque todavía por debajo de la gasolina.

Un ahorro aún mayor en España
Si se trasladan estos cálculos al mercado español, el ahorro resulta todavía más acusado. El precio medio de la electricidad doméstica en España es sensiblemente inferior al alemán, situándose en torno a los 0,21 euros/kWh, mientras que los precios de los combustibles también son más bajos.

Con estos valores, un conductor español que recorra 12.000 kilómetros al año podría gastar alrededor de 425 euros en recargar su coche eléctrico en casa, frente a unos 1.385 euros en gasolina y cerca de 880 euros en diésel. Esto supone un ahorro del 69% respecto a la gasolina y del 51% frente al gasóleo solo en costes energéticos.

Estos datos refuerzan la idea de que la recarga doméstica es uno de los pilares fundamentales para que la movilidad eléctrica resulte no solo más sostenible, sino también claramente más económica, especialmente en países como España donde el precio de la electricidad residencial es competitivo.

Fuente | forococheselectricos.com

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