Los ministerios de Industria y Economía han alcanzado finalmente un acuerdo para desbloquear el Plan Auto+, el nuevo programa de ayudas a la compra de vehículos electrificados que sustituirá al anterior MOVES III. El pacto pone fin a semanas de incertidumbre y fija un modelo intermedio que prioriza la producción europea sin excluir por completo a los vehículos fabricados fuera de la Unión.
Aunque el Ministerio de Economía había defendido introducir la huella de carbono como criterio de elegibilidad —lo que habría dejado fuera a buena parte de los modelos importados, especialmente desde China—, esta opción ha sido descartada. En su lugar, el Plan Auto+ establecerá ayudas de mayor cuantía para los coches eléctricos fabricados en Europa, mientras que el resto de modelos también podrán acogerse al programa, aunque con subvenciones más reducidas.
Según fuentes gubernamentales citadas por El País, el plan contempla una ayuda máxima de hasta 4.500 euros por vehículo. A diferencia del MOVES III, no habrá un incentivo adicional por achatarramiento de vehículos antiguos, y los híbridos enchufables seguirán incluidos, pero con una cuantía inferior y sin diferenciación por autonomía eléctrica, con el objetivo de favorecer claramente a los eléctricos puros.
La renuncia a un sistema de puntuación ambiental similar al EcoScore francés permitirá que modelos de marcas europeas fabricados en terceros países —como el CUPRA Tavascan, algunos MINI eléctricos o el Tesla Model 3— sigan siendo elegibles. Además, esta decisión reduce el riesgo de tensiones comerciales con China, que ya reaccionó en el pasado contra países favorables a imponer aranceles a los eléctricos de origen chino.
El Plan Auto+ contará con un presupuesto inicial de 400 millones de euros y será retroactivo al 1 de enero de 2026, aunque su aprobación definitiva podría retrasarse hasta bien entrado el año, incluso hasta el verano. Todo apunta a que estos fondos podrían resultar insuficientes para cubrir toda la demanda anual, lo que obligaría al Ejecutivo a ampliar el programa, como ya ocurrió con el MOVES III.
Una de las principales novedades será la gestión centralizada de las ayudas, que permitirá reducir drásticamente los plazos de tramitación, pasando de esperas medias de más de un año a alrededor de un mes. Este cambio facilitará que los compradores puedan aplicar el descuento de forma casi inmediata en el momento de la adquisición, sin necesidad de largos adelantos por parte de los concesionarios.
Mientras llega la aprobación definitiva del Plan Auto+, algunos fabricantes han optado por adelantar el importe de las ayudas para mantener el interés de los clientes. Queda pendiente, además, la posible recuperación de la deducción del 15% en el IRPF por la compra de vehículos eléctricos, una medida que quedó en suspenso tras el rechazo parlamentario del reciente decreto ómnibus.
Fuente | forococheselectricos.com
