La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha cargado contra el nuevo Programa Auto +, el plan del Gobierno que sustituye al Moves III para incentivar la compra de coches eléctricos. La entidad considera que las nuevas ayudas son “insuficientes” y advierte de que el presupuesto previsto, 400 millones de euros, podría agotarse en pocos meses si se mantiene el actual ritmo de ventas de vehículos enchufables.
Según la OCU, la ayuda máxima de 4.500 euros —a la que se suma una aportación mínima de 1.000 euros por parte del fabricante— se queda corta para impulsar de verdad la electrificación del parque móvil. Además, critica que ya no exista un importe fijo para todos los modelos dentro de un rango de precio, como ocurría con el Moves III, sino que la cuantía varíe en función del coste del vehículo y de factores como el lugar de fabricación del coche o de sus baterías.
“La sostenibilidad no puede ser un lujo”
Desde la organización de consumidores subrayan que el problema de fondo es el elevado precio de los coches electrificados, que sigue siendo una barrera de entrada para gran parte de la población. “La sostenibilidad no puede ser un lujo accesible solo para los más privilegiados”, señalan, advirtiendo de que, con este planteamiento de ayudas, la transición al coche eléctrico corre el riesgo de quedarse limitada a los bolsillos más holgados.
Sin ayudas para cargadores ni incentivo al achatarramiento
La OCU también lamenta que el Plan Auto + haya eliminado las ayudas para la instalación de puntos de recarga domésticos, un elemento que consideran clave para que muchos conductores se decidan a dar el salto al coche eléctrico. Pero la crítica más dura se centra en la desaparición del incentivo por achatarrar un vehículo antiguo.
Con el Moves III, la entrega de un coche viejo para retirarlo de la circulación permitía elevar la ayuda máxima de 4.500 a 7.000 euros. Para la OCU, este mecanismo era especialmente eficaz porque contribuía a retirar de las carreteras los vehículos más contaminantes, a rejuvenecer un parque automovilístico envejecido y, además, a mejorar la seguridad vial.
Las propuestas de la OCU
Ante este escenario, la organización pide al Gobierno que rectifique e incorpore varias medidas al Plan Auto +: recuperar el incentivo por achatarramiento, volver a apoyar la instalación de cargadores domésticos, acelerar el despliegue de puntos de recarga públicos —especialmente para quienes no disponen de garaje— y exigir a las marcas mayor transparencia en los precios finales de los vehículos.
Además, la OCU reclama un control específico para evitar que algunos fabricantes incrementen los precios de los modelos subvencionados, neutralizando así el efecto real de las ayudas públicas.
Fuente | marca.com
