El impulso al coche eléctrico en Europa podría encontrarse con un obstáculo inesperado: el precio de la electricidad. Mientras las matriculaciones de vehículos eléctricos siguen creciendo, la Unión Europea plantea eliminar la tarifa regulada en países como España, una medida que podría encarecer notablemente el coste de recarga.
Un cambio de modelo energético
Desde Bruselas consideran que sistemas como la tarifa regulada permiten acceder a precios de la electricidad demasiado bajos en determinados momentos, especialmente cuando hay excedente de producción. Según su criterio, esto desincentiva la inversión en energías renovables y fomenta un consumo poco eficiente.
La propuesta pasa por avanzar hacia un modelo basado en mercados a futuro, con precios más estables pero, en la práctica, más elevados para el consumidor.
Impacto directo en la movilidad eléctrica
Este cambio llega en un momento clave. En España, el coche eléctrico ya representa alrededor del 10 % de las ventas y continúa su crecimiento, apoyado en gran medida por el bajo coste de la recarga doméstica.
Actualmente, recorrer 100 kilómetros en un vehículo eléctrico puede costar entre uno y dos euros en electricidad en condiciones favorables. Sin embargo, la eliminación de la tarifa regulada podría alterar este equilibrio y reducir una de las principales ventajas económicas frente a los vehículos de combustión.
El fin de la “luz barata” en horas valle
Uno de los efectos más relevantes sería la desaparición de los periodos en los que el precio de la electricidad cae a mínimos —incluso a cero euros— debido al exceso de oferta. Estos tramos han sido clave para incentivar la carga nocturna de vehículos eléctricos.
Sin esta referencia, los usuarios dependerían de tarifas menos volátiles, pero previsiblemente más caras en promedio.
Debate: eficiencia vs accesibilidad
Bruselas defiende que la energía barata debe concentrarse en consumidores vulnerables y no aplicarse de forma generalizada. Sin embargo, esta visión choca con las políticas de electrificación del transporte, que dependen en gran medida de mantener costes competitivos para el usuario final.
Incertidumbre para el consumidor
Aunque la medida aún está en fase de debate, el posible encarecimiento de la electricidad genera incertidumbre tanto en usuarios actuales como en potenciales compradores de vehículos eléctricos.
La evolución del mercado energético será, por tanto, un factor determinante en el ritmo de adopción del coche eléctrico en los próximos años.
Fuente | eldebate.com
