Un equipo de investigadores de la Universidad de Nankai, en China, ha desarrollado una batería de litio capaz de mantener un alto rendimiento en condiciones de frío extremo, resolviendo uno de los grandes problemas de la electrificación actual.
El avance, publicado en Nature, introduce un nuevo tipo de electrolito que permite que los iones de litio se desplacen con mayor facilidad incluso a temperaturas de hasta −50 °C. Esto evita la pérdida de eficiencia que sufren las baterías convencionales cuando baja el termómetro.
Los resultados son especialmente relevantes: esta tecnología alcanza más de 700 Wh/kg a temperatura ambiente y cerca de 400 Wh/kg en condiciones extremas, cifras muy por encima de las baterías actuales. Además, lo hace sin comprometer la estabilidad ni la densidad energética.
La clave está en el uso de nuevos compuestos que reducen la interacción entre el litio y el electrolito, facilitando el flujo de energía y mejorando el rendimiento general. El resultado es una batería más eficiente, menos sensible al frío y con mayor capacidad por kilogramo.
Este avance puede tener un impacto directo en sectores estratégicos. En el vehículo eléctrico, permitiría reducir de forma significativa la pérdida de autonomía en invierno. También abre nuevas posibilidades en aviación, drones o almacenamiento energético en zonas con climas extremos.
Aunque todavía quedan retos por resolver, como su producción a gran escala o la validación a largo plazo, este desarrollo marca un paso importante hacia baterías más eficientes, ligeras y adaptadas a cualquier entorno.
Fuente | elespanol.com
