Un nuevo desarrollo científico europeo abre la puerta a transformar agua y dióxido de carbono en metano sin impacto climático, ofreciendo una alternativa viable al gas natural fósil. Investigadores en Austria han logrado este avance mediante una innovadora combinación de materiales que permite generar combustible sintético compatible con las infraestructuras actuales.
El proyecto, impulsado por equipos de la Universidad Técnica de Viena (TU Wien) y la Universidad de Innsbruck, demuestra que es posible producir metano —principal componente del gas natural— a partir de CO₂ capturado y vapor de agua. El proceso se basa en el uso de un electrodo compuesto por níquel y zirconia estabilizada con itria, sometido a condiciones específicas y a una corriente eléctrica.
Este enfoque supone un cambio relevante respecto a métodos anteriores, ya que evita la dependencia del hidrógeno de origen fósil, uno de los principales obstáculos para lograr combustibles verdaderamente sostenibles. En su lugar, el sistema activa una serie de reacciones químicas que culminan en la formación de metano sintético.
Uno de los hallazgos más destacados del estudio es el papel activo de la zirconia en el proceso. Hasta ahora, se consideraba un material auxiliar, pero los investigadores han comprobado que participa directamente en la reacción química que permite la generación del gas. Este descubrimiento podría redefinir el diseño de futuros sistemas de electrólisis.
Desde el punto de vista energético, la tecnología ofrece una solución prometedora para almacenar excedentes de energía renovable. En momentos de alta producción, como los picos de generación solar, la electricidad podría utilizarse para fabricar metano que posteriormente se almacene o distribuya a través de la red gasista existente.
Además, el metano producido podría contribuir a cerrar el ciclo del carbono si el CO₂ empleado procede de fuentes capturadas, reduciendo así las emisiones netas. Este gas renovable también podría emplearse directamente como combustible o servir de base para la producción de otros vectores energéticos.
Aunque aún en fase de desarrollo, esta investigación representa un avance significativo en la búsqueda de soluciones para la transición energética, combinando almacenamiento, reutilización de CO₂ y producción de combustibles limpios en un mismo proceso.
Fuente | elconfidencial.com
