La escasez de gasolina dispara la demanda de coches eléctricos e híbridos enchufables en Rusia

Las matriculaciones de vehículos eléctricos y PHEV se duplicaron entre junio y agosto, en un contexto marcado por la caída de la producción de gasolina y los problemas de suministro en distintas zonas del país.

El mercado ruso del automóvil está viviendo un fenómeno poco habitual. La falta de gasolina está llevando a algunos conductores a apostar por coches eléctricos e híbridos enchufables, cuyas matriculaciones se han más que duplicado durante los meses de verano.

Según los datos de Autostat, entre junio y agosto se registraron en Rusia 26.543 vehículos eléctricos y híbridos enchufables nuevos, frente a las 12.187 unidades matriculadas durante el mismo periodo de 2025. Esto supone un incremento superior al 100% en apenas un año.

El fuerte crecimiento coincide con una situación cada vez más complicada en el suministro de combustibles. Desde junio, los ataques de Ucrania contra instalaciones petroleras han afectado al sistema de refino ruso, reduciendo la capacidad de producción de gasolina.

A finales de agosto, la producción habría descendido hasta situarse en torno al 70% de las necesidades del mercado interno, una situación que ha provocado problemas de abastecimiento y largas colas en algunas estaciones de servicio.

El combustible se convierte en un factor para elegir coche

La situación está modificando, al menos temporalmente, los argumentos que utilizan los consumidores para valorar la compra de un vehículo eléctrico.

Habitualmente, la transición hacia la movilidad eléctrica se relaciona con la reducción de emisiones, el menor consumo energético y unos costes de utilización más bajos. En Rusia aparece ahora un motivo diferente: disponer de una alternativa cuando encontrar gasolina se convierte en un problema.

Para algunos conductores, un vehículo eléctrico permite mantener la movilidad sin depender directamente de las estaciones de servicio y de la disponibilidad de gasolina. Los híbridos enchufables ofrecen una solución intermedia al combinar propulsión eléctrica con un motor de combustión.

El contexto también está impulsando otras alternativas. Algunos automovilistas están recurriendo incluso a adaptaciones para utilizar gas natural ante las dificultades para acceder a los combustibles convencionales.

Un crecimiento condicionado por una situación excepcional

El aumento de las matriculaciones no significa necesariamente que Rusia esté experimentando una transformación estructural de su mercado automovilístico hacia la electrificación. Sin embargo, demuestra cómo la disponibilidad y seguridad del suministro energético pueden convertirse en factores determinantes para la elección de un vehículo.

El caso ruso introduce así un argumento poco habitual a favor de la movilidad eléctrica: no solo reducir el consumo de combustibles fósiles, sino también reducir la dependencia de un suministro que puede verse afectado por una situación de crisis.

Fuente | hibridosyelectricos.com

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