En China, el taxi eléctrico ya puede salir más barato que utilizar el coche particular

La electrificación de las flotas profesionales, el aumento de la oferta y el encarecimiento de la gasolina están cambiando los hábitos de movilidad en las grandes ciudades del país asiático

La expansión del vehículo eléctrico está provocando un cambio significativo en la movilidad urbana de China. En algunas ciudades y para determinados trayectos, utilizar un taxi o un servicio de movilidad bajo demanda puede resultar ya más económico que desplazarse en un coche particular de gasolina, especialmente debido al aumento del precio del combustible.

La diferencia no se explica únicamente por el coste de los carburantes. La rápida electrificación de las flotas profesionales, el incremento del número de conductores y la fuerte competencia entre las plataformas de movilidad están ejerciendo una presión a la baja sobre las tarifas.

Durante el pasado mes de mayo se registraron 3.050 millones de desplazamientos en taxis y servicios de movilidad bajo demanda, un 6% más que un año antes, reflejando el creciente peso de estas alternativas en las ciudades chinas.

Millones de vehículos eléctricos presionan las tarifas

China cuenta actualmente con alrededor de 1,3 millones de taxis convencionales, de los que aproximadamente la mitad ya son eléctricos. En algunas de las principales ciudades del país, la transformación de las flotas ha sido todavía más rápida, llegando los vehículos eléctricos a representar prácticamente la totalidad de los taxis.

Esta electrificación permite a los profesionales reducir su exposición a las variaciones del precio del petróleo y, en un mercado altamente competitivo, contribuir a mantener unas tarifas más ajustadas.

La transformación también se está produciendo en las plataformas digitales. DiDi cuenta con más de ocho millones de vehículos eléctricos o híbridos dentro de su plataforma, después de incorporar cerca de dos millones durante el último año. Estos vehículos, aunque no son todos completamente eléctricos, ya representan aproximadamente el 75% de la distancia recorrida dentro del servicio.

A esto se suma el aumento de conductores independientes que buscan complementar sus ingresos en un contexto económico más complicado. Una mayor oferta de vehículos facilita encontrar transporte y reduce los tiempos de espera, pero también incrementa la competencia entre los propios conductores y presiona las tarifas.

Para el usuario, además, recurrir a estos servicios supone evitar costes asociados al vehículo particular como combustible, aparcamiento, mantenimiento o seguro.

El precio del petróleo refuerza la ventaja del taxi eléctrico

La situación energética internacional también está reforzando esta tendencia. China registró en junio unas importaciones de crudo de 29,27 millones de toneladas, equivalentes a unos 7,12 millones de barriles diarios. El volumen supuso una caída del 41,3% interanual y el nivel más bajo desde octubre de 2016.

Al mismo tiempo, las refinerías redujeron su actividad ante la debilidad de la demanda y las restricciones a las exportaciones de combustibles. En este contexto, las flotas eléctricas cuentan con una ventaja al no depender directamente de la gasolina o el diésel para realizar sus servicios.

De hecho, el consumo chino de gasolina descendió un 10% interanual, mientras que el de diésel lo hizo un 14%, pese al crecimiento de los desplazamientos por carretera.

Más eléctricos, más oferta y precios más competitivos

El modelo chino muestra cómo la electrificación puede transformar no solo los vehículos utilizados por los profesionales, sino también la relación entre el transporte público, el taxi y el coche particular.

La combinación de vehículos eléctricos, costes operativos diferentes y una amplia oferta de servicios de movilidad está haciendo que, en determinadas circunstancias, al ciudadano le resulte más conveniente solicitar un vehículo que mantener y utilizar su propio coche.

Sin embargo, este crecimiento también plantea un desafío para los profesionales: la incorporación constante de nuevos conductores puede aumentar la competencia y terminar reduciendo sus ingresos, especialmente si la oferta crece más rápido que la demanda.

La evolución de los próximos meses determinará si esta situación responde principalmente al actual escenario energético o si, por el contrario, refleja un cambio estructural en los hábitos de movilidad. Lo que parece claro es que la electrificación de las flotas profesionales está ganando peso en las grandes ciudades chinas y empieza a cambiar las reglas económicas del transporte urbano.

Fuente | hibridosyelectricos.com

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