La dependencia de Chery pone en jaque la reindustrialización de Nissan Barcelona

Los ex empleados de la firma japonesa agotan este mes el paro sin cargas estables de trabajo

El futuro de las antiguas instalaciones de Nissan en Barcelona sigue en entredicho dos años después del cierre del complejo de la automovilística japonesa, pero el tiempo se agota: sus extrabajadores están a punto de recibir su última mensualidad de prestación de desempleo, correspondiente a la nómina de enero, pero el hub de descarbonización (Dhub) que se adjudicó el grueso de los terrenos para darles nueva vida industrial todavía no tiene carga de trabajo estable.

Sus impulsores, las ingenierías QEV y Btech, fiaron la viabilidad de las instalaciones a ensamblar vehículos sin emisiones para terceros, con la multinacional china Chery como el contrato más avanzado en negociaciones, si bien fuentes del grupo asiático explicaron a elEconomista.es que no tienen prisa por tomar una decisión, y que en ningún caso lo harán antes de verano, ya que actualmente se centran en importar por barco los vehículos ya acabados.

Respecto a las iniciativas propias del Dhub, que cuentan con ayudas del Perte VEC, también avanzan lentamente. Lo único confirmado de momento es un pedido para mediados de febrero de 250 furgonetas eléctricas de la marca Zeroid, creada por QEV, mientras que la pick up eléctrica de Btech que pretende resucitar la marca española Ebro no se prevé hasta 2025.

Cuando Nissan cerró en diciembre de 2021, trabajaban unas 2.500 personas repartidas en tres plantas (Zona Franca, Montcada, Sant Andreu), de las que un millar se prejubilaron. De las 1.500 restantes, que recibieron una indemnización y quedaron a la espera de la reindustrialización, varios cientos han encontrado otro empleo o han desistido, mientras que 900 han depositado sus esperanzas en los nuevos inquilinos de las instalaciones.

En 2023, unos 330 ex trabajadores de Nissan participaron en cursos de formación -con ayudas públicas- para incorporarse a sus nuevos empleos, mientras seguían cobrando el paro. A día de hoy, unas 120 de esas personas están trabajando en el Dhub, entre Montcada y Zona Franca. Y la firma catalana de movilidad eléctrica Silence también ha contratado a un centenar de ex empleados de Nissan para su nueva fábrica en 60.000 metros cuadrados en una porción de la antigua Nissan de la Zona Franca.

En el caso del Dhub, para ganar tiempo a la espera de que llegue producción, a partir del 1 de febrero, más de 600 personas comenzarán un ciclo de formación que durará hasta finales de septiembre, aunque en este caso ya lo realizarán como asalariados con contrato, según han explicado a este diario fuentes sindicales.

Las mismas fuentes señalan que en la fábrica de la Zona Franca “se ven movimientos” que parecen encaminados al ensamblaje de vehículos para Chery, pero no hay confirmación oficial ni calendario.

Los planes eran poder empezar a montar el SUV eléctrico Omoda 5 a mediados de año, pero desde Chery aseguran que, al menos hasta junio, todos sus vehículos llegarán a España vía importación, y que la decisión sobre la realización de ensamblaje en España llegará como muy pronto en la segunda mitad del año, a lo que luego se debe sumar el periodo de puesta a punto de las instalaciones productivas locales.

El Economista

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