El precio de los carburantes ha iniciado agosto con una subida significativa en España, coincidiendo con el recorte de las ayudas fiscales y en plena Operación Salida. La gasolina ha alcanzado una media de 1,705 euros por litro, su nivel más alto desde marzo, mientras que el gasóleo también ha registrado un encarecimiento relevante.
Este incremento llega tras la reducción de la bonificación en el impuesto especial de hidrocarburos, que desde este sábado pasa de 15 a 10 céntimos por litro. El calendario previsto contempla nuevos recortes en septiembre, cuando la rebaja se situará en 5 céntimos, hasta su eliminación total en octubre.
Según los datos disponibles, tanto la gasolina como el diésel acumulan varias semanas consecutivas de subidas. En el caso del gasóleo, el precio ha superado los 1,8 euros por litro por primera vez desde abril, consolidando una tendencia alcista en ambos combustibles.
El encarecimiento se produce además en un momento de alta demanda por los desplazamientos estivales, lo que intensifica su impacto en los consumidores. Desde el sector de las estaciones de servicio se advierte de que la retirada progresiva de las ayudas fiscales en plena temporada alta supone un factor adicional de presión sobre los precios.
Las previsiones apuntan a que esta tendencia podría mantenerse a corto plazo, en un contexto todavía marcado por la incertidumbre en los mercados energéticos internacionales. Mientras tanto, la evolución de la fiscalidad seguirá siendo clave para determinar el comportamiento de los carburantes en los próximos meses.
Fuente | 20minutos.es
