La UE y la India cierran un acuerdo comercial histórico tras casi dos décadas de negociaciones

La Unión Europea y la India prevén anunciar este martes en Nueva Delhi el cierre definitivo de un Tratado de Libre Comercio (TLC) largamente esperado, tras 18 años de negociaciones intermitentes. El pacto, al que los propios negociadores se refieren como “la madre de todos los acuerdos”, supone un giro estratégico en las relaciones entre ambos bloques y busca reducir su dependencia de China en un contexto geopolítico cada vez más inestable.

Para la UE, el acuerdo refleja además la necesidad de diversificar socios comerciales y abrir nuevos mercados en medio del desorden global provocado por la política exterior del segundo mandato de Donald Trump. Para la India, marca un paso decisivo hacia la apertura de su economía y el abandono progresivo de su tradicional proteccionismo.

Un pacto dividido en tres grandes tratados

Con el objetivo de evitar bloqueos de última hora, las partes han estructurado el acuerdo en tres tratados independientes, aunque políticamente vinculados. El primero es el núcleo del pacto: un Tratado de Libre Comercio que eliminará aranceles en cerca del 90 % de los productos.

El segundo es un acuerdo de protección de inversiones que busca dar mayor seguridad jurídica a las empresas europeas que operen en la India. El tercero se centra en las Indicaciones Geográficas, para proteger productos con denominación de origen como el champán, el queso feta, el té Darjeeling o el arroz basmati.

Rebajas arancelarias y acceso a nuevos mercados

Uno de los puntos más destacados del acuerdo es la reducción de los aranceles indios a los vehículos de lujo, que pasarán del 110 % actual a alrededor del 40 % de forma inmediata, con una bajada progresiva hasta el 10 % en los próximos años.

La UE también logrará ventajas en sectores como maquinaria industrial, aeronáutica, productos químicos y vinos, donde se aplicarán rebajas arancelarias graduales. A cambio, Bruselas abrirá su mercado al textil indio. Para facilitar el consenso, se han excluido del acuerdo los productos agrícolas más sensibles, como lácteos y cereales.

Inversiones millonarias y un marco más estable

Bruselas aspira a que el nuevo marco fomente inversiones por valor de unos 100.000 millones de euros en la India durante los próximos 15 años, con el objetivo de triplicar la presencia de empresas europeas en el país.

El principal escollo de las negociaciones ha sido el mecanismo de resolución de disputas. Finalmente, se ha propuesto un sistema híbrido que protege a los inversores europeos frente a expropiaciones, pero garantiza el derecho del Estado indio a regular en asuntos de interés público, para evitar demandas abusivas.

Movilidad del talento y cooperación digital

Para la India, una de las prioridades era la movilidad laboral. Ambas partes firmarán un Memorando de Entendimiento específico para facilitar la migración legal de talento, creando “vías rápidas” administrativas para estudiantes, investigadores y trabajadores altamente cualificados en tecnología, con el objetivo de cubrir el déficit de ingenieros en Europa.

En paralelo, se ha pactado un marco de interoperabilidad que permitirá a las empresas europeas procesar datos en la India sin vulnerar las estrictas normas de privacidad de la UE.

Solución al impuesto verde y alternativa a la Ruta de la Seda

Otro de los puntos sensibles era el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM) de la UE, que penaliza al acero indio. Para desbloquearlo, Bruselas se compromete a apoyar la descarbonización industrial de la India mediante tecnología de hidrógeno verde y a reconocer los sistemas locales de créditos de carbono, evitando así una doble imposición.

La cumbre servirá además para reactivar el Corredor Económico India–Oriente Medio–Europa (IMEC), concebido como la gran alternativa occidental a la Ruta de la Seda china. Aunque el proyecto se ha visto ralentizado por la guerra en Gaza, ambas partes reafirmarán su compromiso político para acelerar las conexiones portuarias y ferroviarias entre ambos continentes.

Un acuerdo con dimensión geopolítica y de defensa

El pacto comercial irá acompañado de un Acuerdo de Seguridad y Defensa que eleva a la UE a socio estratégico de primer nivel para la India. Este permitirá, por primera vez, el intercambio de información clasificada entre Bruselas y Nueva Delhi y equipara a la India con socios como Japón.

El acuerdo incluye cooperación en ciberseguridad, protección de infraestructuras marítimas críticas y ejercicios navales conjuntos en el Indopacífico, reforzando el papel de ambos actores en la arquitectura de seguridad regional.

Con este tratado, la UE y la India no solo sellan un acuerdo económico de gran envergadura, sino que también consolidan una alianza estratégica llamada a influir en el equilibrio global en los próximos años.

Fuente | rtve.es

Fuente de la imagen: El Mundo

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