La ruptura de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán para frenar la escalada en Oriente Medio ha vuelto a tensionar los mercados financieros, impulsando al alza los precios de la energía y provocando caídas moderadas en las bolsas internacionales.
El crudo Brent, de referencia en Europa, ha superado los 100 dólares por barril tras repuntar en torno a un 7%, mientras que el West Texas estadounidense también se ha situado por encima de los 102 dólares, con avances superiores al 6%. En paralelo, el gas europeo ha registrado subidas cercanas al 6%, recuperando niveles de alrededor de 46 euros/MWh.
El detonante ha sido el fracaso del encuentro diplomático celebrado en Islamabad, que reaviva el riesgo de nuevas interrupciones en el suministro energético, especialmente en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas del comercio mundial de petróleo.
Pese a este escenario, la reacción de los mercados ha sido contenida en comparación con episodios anteriores. Wall Street ha abierto con descensos inferiores al 1%, lo que ha contribuido a moderar las pérdidas en Europa. El Ibex 35 ha cerrado con una caída del entorno del 1%, mientras que otros índices como el Dax alemán han limitado sus retrocesos a cerca del 0,5%.
Los analistas apuntan a que los inversores descuentan que ninguna de las partes busca una escalada total del conflicto, lo que ha evitado movimientos más bruscos en los activos financieros. No obstante, advierten de que la incertidumbre seguirá marcando la evolución de los mercados en las próximas semanas.
En este contexto, el impacto geopolítico continúa deteriorando la confianza inversora. Según diversas encuestas, la mayoría de los inversores anticipa un 2026 complicado para las bolsas europeas, con la geopolítica como principal foco de riesgo.
Además, la limitada recuperación del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz y la persistencia de tensiones logísticas refuerzan el escenario de volatilidad en los mercados energéticos, con el riesgo de nuevas subidas de precios si el conflicto se intensifica.
Fuente | elmundo.es
