El CEO de Renault Group, François Provost, admite que el fabricante francés dispone de la tecnología necesaria para competir con las marcas chinas, pero señala que existe una diferencia especialmente difícil de igualar: los costes de desarrollo y producción.
“Los fabricantes chinos son muy agresivos y estos niveles de costes no podemos alcanzarlos desde Europa”, ha explicado Provost en una entrevista publicada en Alemania. Una realidad que está llevando a Renault a reforzar determinadas alianzas internacionales y, especialmente, su colaboración con el grupo chino Geely.
Tecnología europea frente a costes chinos
Para Provost, el problema de Renault no está en su capacidad tecnológica. “No tenemos ningún problema con la tecnología. El problema son los costes”, ha señalado el directivo.
Esta diferencia está condicionando algunas decisiones industriales del grupo. Uno de los ejemplos más destacados se encuentra en Brasil, donde Renault y Geely han profundizado su colaboración. El fabricante francés aporta su estructura industrial y comercial en el país, mientras que Geely facilita el acceso a sus plataformas para el desarrollo de nuevos vehículos.
Ambas compañías han anunciado además un nuevo ciclo de inversiones de 319 millones de euros en Brasil, que eleva hasta 899 millones de euros la inversión prevista entre 2025 y 2027.
La estrategia permitirá a Renault acelerar el lanzamiento de nuevos modelos y aumentar los volúmenes de producción sin tener que desarrollar desde cero toda la arquitectura tecnológica de los vehículos.
Brasil se convierte en un campo de pruebas
La colaboración cobra especial importancia ante el rápido crecimiento de los fabricantes chinos en el mercado brasileño. Renault reconoce que llegó más tarde a la electrificación en este país y ahora busca recuperar terreno mediante una estrategia que combina sus capacidades industriales con la tecnología de socios internacionales.
Renault y Geely prevén fabricar vehículos electrificados en el complejo industrial Ayrton Senna de Curitiba, utilizando la arquitectura GEA de Geely.
La relación entre ambas compañías tampoco parte de cero. Renault y Geely ya colaboran en distintos proyectos, entre ellos Horse Powertrain, compañía especializada en sistemas de propulsión.
Renault mantiene su independencia tecnológica en Europa
La estrategia, sin embargo, presenta diferencias según el mercado. Provost ha descartado actualmente que Renault vaya a utilizar plataformas de Geely para futuros modelos comercializados en Europa.
El fabricante francés pretende mantener su independencia tecnológica en el mercado europeo y continuar desarrollando sus propios productos y arquitecturas. Fuera de Europa, en cambio, la compañía muestra una mayor flexibilidad cuando una alianza permite reducir tiempos de desarrollo, aumentar volúmenes y mejorar la competitividad de los vehículos.
El nuevo Renault Twingo eléctrico, desarrollado en aproximadamente dos años y con participación del centro de desarrollo de Renault en China, es uno de los ejemplos de cómo la compañía está intentando incorporar parte de la velocidad característica de los fabricantes asiáticos.
El coste, uno de los grandes retos de la industria europea
Las declaraciones del CEO de Renault ponen el foco en una cuestión que va más allá de la tecnología. La competencia entre fabricantes europeos y chinos también se está produciendo en los costes de desarrollo, fabricación y comercialización de los vehículos.
Para Renault, las alianzas internacionales pueden convertirse en una herramienta para acortar los plazos de lanzamiento y mejorar la competitividad, especialmente en mercados donde los fabricantes chinos están ganando presencia.
La evolución de esta estrategia será clave para comprobar hasta qué punto los fabricantes europeos pueden combinar sus propias capacidades tecnológicas e industriales con las ventajas de colaborar con compañías asiáticas.
Fuente | hibridosyelectricos.com
